Arquitectos top diseñan viviendas sociales para el 2010

No lo hicieron por plata, sino por participar. Aceptaron el desafío de proyectar con calidad, dignidad y belleza nuevas casas para los más necesitados y así colaborar en la cruzada de Un Techo para Chile para terminar con los campamentos en el bicentenario.

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Por Dalia Rojas

Viviendas ampliables y seguras. De aproximadamente 50 metros cuadrados, pero con un diseño innovador y eficiente. Nada de simples maquillajes. Se buscaba una cirugía mayor para cambiarle la cara a las viviendas sociales: casas y barrios más dignos y de mejor calidad para recibir el bicentenario sin campamentos.

Ése fue el desafío y la invitación que aceptaron 14 prestigiosas oficinas de arquitectura del país de parte de la fundación Un Techo para Chile y su programa "Tipologías para el bicentenario", que consiste en proyectar nuevas viviendas sociales para recibir el 2010. Desde junio estas oficinas, agrupadas en la Asociación de Oficinas de Arquitectos (AOA), comenzaron a trabajar y dieron luz a 21 modelos. No había plata ni premios de por medio. Sólo las ganas de poner a disposición los conocimientos profesionales para aportar con ideas a mejorar la calidad de vida de los más necesitados. De hecho dos premios nacionales de arquitectura son parte de las propuestas entregadas.
"Más que un concurso, fue una invitación a las oficinas de arquitectura a involucrarse en la problemática de la vivienda social. No hubo premiación y ahora se va a trabajar con inmobiliarias para hacer entrar en precio a las distintas tipologías", explica Mirko Salfate, director de Vivienda Definitiva de Un Techo Para Chile.

Felipe Berríos, capellán de la Fundación, destaca el compromiso de los arquitectos en el desarrollo de los proyectos habitacionales: "Necesitamos unir estos dos Chiles que hay. Uno del primer mundo y otro del tercer mundo. Entonces es interesante que las mejores oficinas de arquitectos no sólo diseñen edificios y grandes mall, sino que puedan usar su experiencia en diseñar buenas casas para la gente mas modesta".
Dignidad con poco dinero

"No es para hacerse rico, pero es para cooperar", parte diciendo el Premio Nacional de arquitectura Cristian Fernández Cox, quien asegura que su innovación es única. Más que en el diseño de las casas se concentró en su disposición. Su proyecto puso lápida al concepto de manzanas. "El loteo consiste en una calle central y seis plazoletas sin salida que tienen la ventaja de que no entra nadie que no vaya a alguna casa de la plazoleta. No entran autos que no sean de ahí y así la calle se hace segura para los niños". Fernández Cox no cree que las limitaciones de dinero hagan más difícil el diseño. "Porque cuando un arquitecto es bueno, hace todo bien".

No opina lo mismo su colega Sergio San Martín, presidente de AOA, quien dice que no es fácil desarrollar viviendas cercanas a las 350 UF, en las que cualquier excentricidad arquitectónica cuesta cara: "Uno trabaja con los centímetros, con los pesos y contra el tiempo. El poder generar un baño, un pasillo o un ancho de escala va a significar que la casa se pueda hacer o no se pueda hacer. Estas casas trabajan con parámetros muy ajustados, pero creo que todos los proyectos que llegaron tienen una dignidad además de valor estético". El proyecto de su oficina esta formado por viviendas de dos pisos y 42 metros cuadrados que pueden ampliarse a más de 60 metros.

De hecho, los apretados presupuestos hacen que Germán del Río declare su propuesta de casa directamente como fome. "Está centrada en el patio, con líneas y materiales simples, hecha para que la gente se reúna en torno a un patio, donde pueda hacer un asado, plantar un árbol y estacionar un auto. Hacer algo más complejo puede implicar que el proyecto no pueda desarrollarse".

Fuente: La Nación Jueves 18 de octubre de 2007